Comunidad de aprendizaje

Iniciativa de apicultura natural Apijanda

Apijanda es una iniciativa impulsada por la comunidad basada en la educación y en la apicultura entendida de una forma holística. Nuestro trabajo se deriva de una comprensión de la colonia de abejas como un superorganismo, una unidad social compuesta por muchos organismos con roles diferenciados dispuestos ante visión conjunta. Nuestro interés está en apoyar los procesos naturales de este ser para asegurar su supervivencia y su salud.

En marzo de 2015, en colaboración con la Asociación de Vecinos de Santa Lucía, coordinamos la realización del primer taller de apicultura, impartido a un grupo de 13 personas locales. Las sesiones teóricas proporcionaron al grupo la información básica sobre la biología de las abejas y alternativas proporcionadas por la apicultura natural para su cuidado. Diseños de prototipos de colmenas, calendarios del flujo del néctar en el área, requisitos legales para el mantenimiento de las abejas, y los procedimientos a seguir para obtener licencias, así como información detallada sobre los patógenos más preocupantes en el momento y cómo detectarlos en la colmena. Desde entonces hemos establecido reuniones periódicas de apicultores, visitando los apiarios de los participantes

Los apicultores que forman parte de Apijanda aprenden colectivamente de las experiencias de los demás, haciendo que su conocimiento se multiplique exponencialmente y formando lazos estrechos, compartiendo entusiasmo y cariño hacia la abeja. Un hilo común en todas nuestras reuniones es siempre una sensación de calidez y conexión.

El grupo pionero formado después del primer taller se llamó Apijanda, siguiendo la nomenclatura que recibe la región: La Janda. Después de este primer taller, nuevos miembros han llegado, a través de las diversas charlas y talleres que se han ido organizando. Actualmente el grupo está en el proceso de formar una asociación.

Dónde estamos

Estamos ubicados en una zona rural donde aún se pueden encontrar conocimientos y prácticas agrícolas tradicionales. En las faldas del cerro de Vejer de la Frontera, un pueblo al sur de Andalucía con una rica historia que se remonta a la edad de bronce. Se dice que el pueblo de Beser, los habitantes de Vejer en tiempos de Tartessos, eran verdaderos y fieles descendientes del viejo rey tartárico Gárgoris, que fue el primero que enseñó a los hombres a domesticar a la humilde abeja. Por estas y otras razones, el pueblo fue apodado de Vejer de la miel (Jacky Cornwall, Vejer de la Frontera: Una historia). El poblado de San Ambrosio, que se encuentra en las estribaciones de Vejer, también tiene una conexión histórica con la producción y elaboración de miel. En la Ermita de San Ambrosio, se han encontrado restos de una villa tardo romana en la que pudieron elaborarse productos derivados de la cera de abejas y otros productos propios de la apicultura. En la historia más reciente, hasta hace unos cuarenta años, las colmenas cilíndricas de corcho se utilizaban tradicionalmente en el área, sobre todo para fertilizar las huertas familiares y las destinadas al comercio a pequeña escala. Estas colmenas se heredaban tradicionalmente de una generación a la siguiente. Cuando un abandonaba la casa familiar, se llevaría algunas de las colmenas de su padre con él para polinizar su nueva huerta.

La investigación de la historia ayuda a visualizar qué tipos de innovaciones pueden introducirse en la zona para, de acuerdo con ella, mejorar la salud de las abejas.

Objetivos

  • Desarrollar la comunidad de aprendizaje “Apijanda”, fundada a raíz del primer taller de Apicultura Natural realizado en marzo de 2015 en Santa Lucía (Vejer de la Frontera), basada en la experimentación y la colectivización de los conocimientos.
  • Dotar de apoyo colaborativo en las experiencias de los asociados, para capacitarlos y animarlos en su labor apícola y en su experimentación global. Realizar un seguimiento colectivo de las colmenas del grupo mediante visitas periódicas a los colmenares de cada miembro.
  • Difundir, impulsar e investigar las técnicas, procedimientos, tratamientos y particularidades de la Apicultura Natural.
  • Conseguir poblaciones de abejas fuertes, que enjambren y se repartan.
  • Construir una “reserva apícola” en las que las labores de cuidado y relación con la abeja no sean de explotación. Entender y difundir el entendimiento de la colmena como una entidad natural con la que relacionarse de forma sensible. Se plantea la necesidad de hacer frente a la situación medioambiental que plantea el decrecimiento de la población de la abeja melífera, y que por ello se decide cuidarlas.
  • Profundizar y difundir el conocimiento de su organización, social, su biología, su relación íntima con el entorno, potenciando la polinización natural de las huertas y montes.
  • Participar activamente en la construcción de diferentes prototipos de colmenas en los talleres abiertos y autogestionados nacidos de la comunidad de aprendizaje.
  • Conformar un grupo para recogida de enjambres, poniéndose en contacto con bomberos, protección civil y policía de la comarca.
  • Dar soporte a las residencias artísticas Bee Time, a través de una comunicación abierta con el equipo coordinador del mismo.

Primer taller de apicultura, Marzo 2015