Miel en el corazón

 

Más allá de las ideas del bien y del mal, existe un campo.
Allí nos encontraremos…

Rumi

'Nachlaaot' by Naomi Schreibman; Photo Nadav Schreibman
‘Nachlaaot’ by Naomi Schreibman; Photo Nadav Schreibman

Este viaje nos llegó como una invitación indirecta de las abejas.

Yossi Aud, apicultor israelí y defensor de las abejas , invitó al equipo de Bee Time a una conferencia en la Universidad de Tel Aviv. Los temas principales eran  la apicultura biodinámica y la apicultura urbana. Jorge, Pol y yo aceptamos la invitación. Nuestro trabajo explora proyectos e ideas sobre colaboración social inspiradas por la colmena, así que impartimos un mini taller en la conferencia sobre la los significados profundos de las palabras, intentando escuchar el surgimiento del conocimiento colectivo. La práctica que ofrecemos tiene sus raíces en el trabajo del grupo Sociedad Doctor Alonso, que ha desarrollado un método  para la ‘excavación’ colectiva (o exploración en profundidad) del significado y el uso de las palabras. Un extracto de la práctica que realizamos excavando la palabra Adama / Tierra / Land se puede escuchar en la web de su proyecto El Desenterrador.

Continuamos el viaje de dos semanas en Israel y Palestina para encontrarnos con personas y organizaciones que defienden la apicultura centrada en las abejas(1). En nuestro viaje, escuchamos las complejas historias de esta tierra desde diferentes puntos de vista. Escuchamos historias sobre las relaciones sociales, económicas, políticas, culturales y ecológicas que tienen lugar en Israel y Palestina, historias ocultas entre capas y capas de historia, superpuestas en el terreno. Vergüenza, culpa, poder, explotación de recursos, dolor por la pérdida de tierras y hogares, ingenio, innovación, agricultura, historias bíblicas, conquistas, humillaciones, frágiles relaciones de vecindad; una mezcla de recuerdos que gira en mi cabeza.

Comenzamos nuestro viaje en el valle de Beit Shean en las ruinas arqueológicas de Tel Rehov. Íbamos a explorar el creciente movimiento de la apicultura natural en esta tierra, así que queríamos visitar primero este colmenar de 3.000 años de antigüedad. En la visita, nuestra intención era sintonizar con las prácticas apícolas que habían existido allí, en aquel momento tan lejano en nuestra línea de tiempo. Las huellas de tres épocas de asentamientos humanos, que incluían un colmenar de tamaño “industrial”, habían sido descubiertos y cubiertos de nuevo, por lo que no había mucho que ver, sólo un montículo medianamente alto en el hermoso valle entre las cordilleras de Gilboa y Jordania. Estábamos allí con la intención de escuchar al “alma del lugar”, con la intención de escuchar su sintaxis, su forma de hablar. El sentimiento que se obtiene en la sintonía de los sentidos y con la imaginación. Nuestra exploración abrió interrogantes sobre aquellas gentes antiguas, sobre cómo se relacionaban con su entorno, cómo vivían en un lugar, con un lugar y a partir de los recursos de un lugar. Las prácticas de uso de la tierra han cambiado a lo largo de los siglos (2). Más tarde en nuestro viaje visitamos a Moshe Peer, en su colmenar de Nes Ziona. Nos llevó a través de su colección privada de artefactos apícolas históricos que han sido utilizados durante dos milenios en Palestina (él mismo es hijo de una familia pionera de apicultores judíos y apicultor comercial jubilado). De nuevo pudimos hablar sobre las prácticas y actitudes agrícolas que han cambiado drásticamente la apicultura en los últimos 100 años. Incluso aumentamos el tamaño del tema en otro momento del viaje a través de la investigación histórica del académico Tamar Novick, en la que puede leerse como la llegada de la apicultura moderna jugó un importante papel en el asentamiento judío a principios del siglo XX.

Puede observarse un crecimiento en el número de personas en Israel que contribuyen a la desmercantilización de la naturaleza, cambiando los patrones de la apicultura comercial por formas biodinámicas y naturales de trabajar con la abeja melífera. Un grupo de estas personas se unió para crear la Asociación de Apicultura Sostenible que lleva a cabo proyectos educativos y ambientales. Fuimos recibidos por Henneke, Rotem y Muna, miembros de esta asociación en Shadmot Dvora, una aldea en el noreste de Israel. Henneke nos llevó a visitar sus colmenares en las faldas del Monte Tabor. En una fábrica de armamento, Henneke había recogido un enjambre que se había asentado en una vieja caja de municiones.

La belleza poética de esta colmena estuvo presente en nosotros mientras viajabamos para encontrarnos con Ziv Elyashiv y Nava Zonenshein de Wahat el Salam / Neve Shalom, en las laderas más bajas de Jerusalén. Nos hablaron de la Escuela por la Paz y de cómo allí, en uno de sus programas de inmersión de un año de duración, Ziv de Tel Aviv conoció a Rajai de Ramallah; hablaron y compartieron historias, discutieron y lloraron y, al final del programa, decidieron crear juntos un proyecto llamado Honey Path. Visitamos el colmenar que habían instalado con los niños de la escuela local en la aldea y luego tuvimos que conducir hasta Beit Jala para encontrarnos con Rajai, ya que era complicado para él entrar en Israel. Rajai nos habló de lo que el pueblo palestino tiene que soportar como realidad cotidiana dentro de la ocupación y sus ojos se iluminaron cuando habló de las abejas. Las abejas, dijo, nos están mostrando la capacidad de amar. Su proyecto, en colaboración con Ziv tiene como objetivo construir colmenares en escuelas de Palestina / Cisjordania. Están creando lugares donde la gente puede relacionarse con las abejas, no con intenciones de extracción de miel, sino como cuidadores de una especie capaz de inspirar un poder curativo social y ambiental.

Algo parecido promueve Yossi Aud, quien era nuestro anfitrión. Junto a él visitamos una serie de colmenas locales situadas en hogares de mujeres palestinas de Jerusalén Este, graduadas de un curso de formación organizado con Tarek Nasser llamado Beehives in East Jerusalem / Sustainable Initiatives in Jerusalem. Nos invitaron a las casas de Na-ama en Beit Safafa, Tharwat y Zahia en Abu Tur, e Iftehar en Jebel Mukabe para ver sus colmenas. Para ellas, habían creado las condiciones más favorables. Tras las visitas, nos reunimos en la Biblioteca Pública de Jerusalén Oriental a última hora de la tarde con todos las participantes del curso. Cada uno de nosotros compartimos algo sobre nuestra relación con las abejas y estas mujeres, una tras otra, hablaron con mucha gratitud sobre la forma en que Yossi les había enseñado a acercarse a las abejas, con respeto y atención. Hablaron sobre el creciente amor que ellas y sus familias sentían hacia sus nuevas compañeras. Fue un encuentro muy conmovedor y conseguimos entender de forma más profunda cómo Yossi está cultivando una cultura de cambio social a través de su trabajo con las abejas. De alguna manera las abejas están actuando como agentes para generar amor y afecto como base para la conexión. La Biblioteca Pública en sí misma, con Ayubi Amar a la cabeza, es un centro vivo para el cambio social entre los ciudadanos vecinos. Gran parte de su actividad está dirigida a fomentar un sentido de respeto entre ciudadanos, y a promover proyectos de ecología regenerativa dentro del entorno urbano. Su trabajo se centra con mucho cuidado en cultivar la confianza en el ámbito humano y en el ámbito humano-ambiental.

Encontramos muchas cosas en común con este proyecto en su faceta de Creative Placemaking y con otros que tuvimos la suerte de visitar. “La formación creativa de espacios (creative placemaking en inglés) es un campo de práctica en evolución que aprovecha intencionadamente el poder de las artes, la cultura y la creatividad para servir a los intereses de una comunidad, al tiempo que impulsa una agenda más amplia para el cambio, el crecimiento y la transformación de una manera que también construye el carácter y la calidad del espacio”. Muslala, en el centro de la ciudad de Jerusalén, es un jardín sostenible situado en la azotea de un antiguo centro comercial en desuso, un colmenar social creado por un grupo dirigido por artistas que involucra activamente a los miembros de la comunidad en el aprendizaje de cómo “vivir en el lugar”. Convirtiéndose en agentes activos de su historia cultural y fomentando el pensamiento basado en la naturaleza en un entorno urbano, Muslala enfoca sus actividades para abrir la conciencia a lo local y cultivar conexiones personales profundas a través del aprendizaje experimental y las artes.

Este tipo de atención a la ecología social del lugar comparten igualmente Sigal Ben David y Sigal Arie en su galería Hama-on, un espacio dedicado al ecofeminismo, ubicado en un taller mecánico en el barrio Yad Eliyahu de Tel Aviv. Otra isla creativa que aprovecha la imaginación para redefinir nuestra relación con el lugar en el que vivimos, ofreciendo prácticas e ideas sobre cómo participar en el tejido vital de un lugar, en vez de permanecer atascados en las limitaciones propuestas por sus fronteras políticas. Si prestamos atención a nuestro entorno natural, a sus recursos limitados y fomentamos las colaboraciones a escala biorregional, podemos empezar a desarrollar nuevas formas de relacionarnos con nuestros vecinos y vecinas y comprender a nuestro inevitable ser. ¿Entenderíamos entonces que la ecología de una tierra está intrínsecamente ligada a las narrativas políticas y que estamos urgentemente llamados a reconsiderar cómo actuamos en ambos reinos?

En este viaje, nos vimos a nosotras mismas como recolectoras de néctar, cosechando impresiones de personas notables que hacían cosas notables. Todas estas reuniones y muchas más que tuvieron lugar a lo largo de nuestro viaje, tuvieron forma de entrevista distendida, de exploración social, y fueron grabadas y atendidas, mimadas con el ojo de la cámara. Ahora están esperando a que ser editadas. Estamos deseando que llegue el momento, volver a visitar todas estas entrevistas, compartir la narrativa que emerja y la perspicaz sabiduría que estas personas tienen sobre las abejas, la tierra, la justicia y la colaboración. Mientras llega ese momento, os dejamos con este relato relámpago.


Agradecemos a Natural BeeKeeping Trust UK por su generosa contribución, a Step Travel Grants y a Yossi Aud por su gran apoyo, así como a todas las personas que respondieron a nuestra llamada de financiación colectiva y que hicieron posible nuestros primeros pasos en este fascinante proyecto.

Gracias a todos los que nos dieron su tiempo y atención:

Yossi Aud por la invitación y por abrir la puerta a todas sus inspiradoras iniciativas. Nadav Schreibman por hospedarnos, conducir y por ser un apoyo increíble y generoso. Inbar EvenZur por recibirnos. Ronit Bar-Ilan por conectarnos con la gente que necesitábamos conocer y aplicar su preciosa visión a todo lo que encontramos. Mor Kadishzon que tejió su magia con nosotras. Matan Israeli y Eyal Bloch de Muslala que nos hospedaron en Jerusalén. Henneke Rotman, Rotem Meller, Muna Shahin, Aviram Bar, Maya y Zohar Etz Haim de la Asociación de Apicultura Sostenible, quienes generosamente nos recibieron y compartieron con nosotros su valiosa experiencia. Ziv Elyashiv, Nava Zonenshein y Rajai Hamid del proyecto Honey Path en Neve Shalom, Wahat el Salam. Tarek Nasser, Amar Ayubi, Na’ama de Beit Safafa, Tharwat y Zahia de Abu Tur, Iftehar de Jebel Mukabe, y todas las mujeres del proyecto ‘Apicultura sostenible en Jerusalén Este’. Ala Yousef de la organización El Hawakeer, quien nos habló de la tradición palestina de Hakura y del trabajo de la organización en la promoción de los valores de pertenencia, solidaridad y activismo en la sociedad árabe en Israel. Shani Marshanski y Tal Bederek de Hatribuna, por compartir sus experiencias en la creación de una empresa no jerárquica que proporciona herramientas educativas de tecnología social y habilidades colaborativas innovadoras. Avital Geva, Atar Geva y Benny Teltsch del proyecto de Invernadero Ecológico en Ein Shemer, quienes nos volvieron locos con su trabajo de tecnología experimental agrícola y ecología social con jóvenes estudiantes, ayudándoles a desarrollar el trabajo autodirigido, el trabajo en equipo, la participación comunitaria, el liderazgo y la curiosidad. Sigal Ben David y Sigal Arie de la Galería Hama-on en Yad Eliyahu. Moshe Peer que nos dio un recorrido fascinante en su museo privado de artefactos históricos apícolas. Ran y Rachel Schreibman del kibutz Beit Alpha. Arnon from Harduf, un proyecto de agricultura biodinámica e inclusión social en el norte de Israel. Dorit del Center Park en el proyecto de agricultura urbana sostenible en la azotea del Centro Dizengof de Tel Aviv. Sociedad Doctor Alonso por prestarnos su metodología y a Jose Luis Sánchez, por prestarnos su equipo de grabación sonora. A Liat Danielli por compartir su impresionante trabajo aun fuera de nuestro tiempo real en estas tierras.

Nuestro más profundo agradecimiento y a todos los que respondieron a nuestra llamada de financiación colectiva, en nuestro singular crowdfunding. Sin vosotras no hubiéramos podido hacer posible este viaje.
Sabina Engelhardt, Jemma Martínez, Marc Naya, Susana Gil de Reboleño, Jessica Stephens, Paquito Nogales, Ana Oliva Gallardo, Andrew Zionts, Carolina Trustram, Zvezdelina Stoyanova, Cristina Juan, Daniel Alarcón, Ramón Bonheví, Paloma Hurtado, Judith Gomez, Mireia Illamola, Francisco Gallardo, Laura Rojo, Pepa Palma, Ana Medeiros, Liliana Kroucheva, Ignacio Guarderas Merlo, Alejandro Ponce, Mara Berkhout, Constans Rodriguez, Lynne Shapiro, Marta Angulo, Francisco Esquivel, Xesca Salvá, Bàrbara Roig, Mihal Derlatka, Miguel Gomar, Chari Dominguez, Seka & Tania, Kerry Bernal Coates, Ángel y Magdalena, Juan Diego Calzáda, Fernando Casado, Ángela López, Estefanía Muñoz, Miriam Soliva, Rosa María Díez, Estigma Teatro.

Gracias!


(1) En inglés, beecentered beekeeping, se refiere a una apicultura que ya no está centrada en lo humano, que sería el humancentered beekeeping.
(2) El gran apiario se encontraba en el centro de la ciudad de Tel Rejov, entre las calles y casas principales. Hoy en día por ejemplo en España, la apicultura urbana está prohibida y las colmenas deben respetar unas distancias mínimas de seguridad con los lugares habitados.


beetimers

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